viernes, 19 de diciembre de 2014

Un ejemplo para toda la eternidad


Hoy nos ha llegado la noticia de que Eric Abidal, hasta ahora jugador del Olympiakos griego, ha decidido retirarse del fútbol profesional tras una carrera marcada por su gran rendimiento, y por una enfermedad tan odiada por todos, el lateral y central que jugó en el FC Barcelona, el Olympiakos, el Mónaco y el Olympique de Lyon se vio afectado por un cáncer de hígado, del que salió afortunadamente.

La carrera de Eric comenzó el Mónaco, donde debutó profesionalmente, y donde jugó dos campañas, para luego ser traspasado al Lille, donde llegó a jugar un montante de 62 partidos, nada mal para el comienzo de un lateral al que apodaban ''el kenyata''.

Su seguridad y capacidad defensiva en el carril izquierdo llamaron la atención de todo un grande de Francia, el Olympique de Lyon, que se hizo con sus servicios durante 3 años. Durante su estancia en Lyon, participó en el Mundial de Alemania de 2006 con Francia, en un combinado en el que la mayoría de los jugadores procedían de familias de colonias francesas, en este caso, sus padres eran naturales de Martinica.

Abidal, celebrando el gol contra el Athletic en la Copa del Rey.
En ese momento, con gran rendimiento y tras ganar las 3 Ligue 1 en las tres temporadas, Abidal dio el paso más firme e importante de toda su carrera, fichar por el FC Barcelona, donde al principio se le infravaloraba a pesar de que su juego era bastante correcto. Sin embargo, el hecho de que el francés no aportara tanto en ataque como otros laterales a los que se estaba acostumbrado en España, no producía tanta valoración por parte de la hinchada. De todos modos, Eric consiguió hacerse un gran hueco en todas las alineaciones siendo indiscutible y marcando su primer gol, tras 5 años sin hacerlo contra el Athletic de Bilbao en las semifinales de la Copa del Rey, que le dio el pase a los de la ciudad condal en un partido vibrante y emocionante. Acabó su estancia en Barcelona jugando como central debido a las bajas en esta posición, donde demostró unas dotes de seguridad y de salida de balón envidiables por cualquiera al que le guste este humilde deporte.

En esta estancia en Barcelona, fue cuando se dio a conocer la trágica noticia de que le habían detectado un tumor en el hígado, causa por la que tuvo que verse apartado de los terrenos de fútbol, tras unos meses en trance de asimilación, se operó y se le implantó un trozo de hígado de un primo de Eric, al que le debe su vida, literalmente. Tras la operación, a Abidal no se le pasó por la cabeza retirarse del fútbol, todo lo contrarió, entrenó más que nadie y vio como su mejoría era mejor de lo que se esperaba. De esta forma, tras conseguir superar ese odiado cáncer, volvió a sentirse futbolista. Una seña de agradecimiento de sus compañeros fue que la Champions que ganaron tras conocerse su enfermedad, en lugar de levantarla el eterno capitán Carles Puyol, este le cedió el brazalete a Eric, para que fuera este quien levantara el esfuerzo de toda una generación espléndida de jugadores.

Eric, siendo manteado por sus compañeros del FC Barcelona.
En la siguiente temporada, dijo adiós al barcelonismo y recaló en el Mónaco, que había realizado una gran inversión para levantar al club con fichajes como Falcao, Moutinho, James Rodríguez, etc. Después de su temporada allí, viajó hasta Grecia, donde jugó en el Olympiakos de Míchel, para finalmente tomar la decisión de su retirada.

Se espera que el francés se vea inmerso en trabajos técnicos del club azulgrana en los próximos años, donde estará en su casa y rodeado de la gente que siempre le ha querido y le ha apoyado. Desde luego, desde aquí, mi humilde redacción, le deseo lo mejor del mundo ya que nos ha demostrado a todos los amantes del fútbol lo que es la superación de uno mismo y a lo que se puede llegar teniendo ilusión en lo que realmente te gusta, este mundo al que algunos llaman fútbol.

Por Alain Presentación (@Alain_Athletic) para @RespirasFCB

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