Por Raúl S. Saura
No hay partidos más fastidiosos como aquellos en los que se piensa en el siguiente, y con esa cruz aterrizó el Eibar en el Camp Nou. El equipo vasco-navarro, pese a tratarse del de mayor puntuación esta Liga, apenas aparecía en la mente del aficionado culé en una semana terminante y otra entrante que dan para mucho. Con Messi deseando superar los 251 goles de Zarra en la semana de su décimo aniversario con el Barcelona, con Piqué haciendo lo que se conoce en España como un "Esperanza Aguirre" (ser multado por la policía urbana y responder con chulería, "no sabes quién soy yo"), con Suárez preparado para estrenarse con sus compañeros, con Alves comenzando a despedirse de la afición no de la mejor manera posible. Con Luis Enrique dejando fuera de la lista a Busquets y Rakitic, a Iniesta en el banquillo y a Mascherano en el mediocentro dos años después.
Los enfrentamientos contra Ajax el martes en Champions y contra el Real Madrid el sábado en el Bernabéu. Con estos ánimos pocos prestaron atención al equipo de Segunda con menor presupuesto, a los hombres de Garitano, y buscaron aprovecharse de ello sin mucha suerte.
Con una defensa bien organizada, sin despistes e intensa, dejaron a los locales descolocados durante toda la primera mitad. Porque ese es uno de los problemas del Barcelona del iron man, ante equipos con carácter como él, se vienen abajo y no saben qué hacer. Así, tuvieron a los jugadores arriba incapaces de romper la defensa norteña, sin noticias de Sergi Roberto, Alba o Pedro, con centros de Alves al área sin pedirlos, con despistes de Piqué atrás. Parecía que sobre el campo solo había tres jugadores culés: Messi, Neymar y Bravo.
El chileno continúa imbatido una jornada más por méritos propios tras dos enfrentamientos ante Capa y Saúl de los que salió airoso. Capa burló a Gerard y a Claudio para rematar solo contra el exterior del área y Saúl lanzó un proyectil al cuerpo del guardameta sin mayor suerte. Ahora Bravo, con el beneplácito de su técnico, pretende ampliar su récord la próxima semana en tierra blanca. Por ahora, es el componente de la defensa blaugrana que despierta mayor confianza.
En cuanto al brasileño y el argentino, el 11 y el 10, los que tanto desaparecieron la temporada pasada, son ahora los héroes y referentes de este equipo. Aguantaron como jabatos la defensa del Eibar, apretaron los dientes y agradecieron al cielo las recuperaciones de Mascherano, ese todofutbolista, para surtirles. El único remedio durante 55 minutos a un equipo impreciso, lento, sin velocidad de juego ni línea de pase. El típico ejemplo del Barcelona estrellándose contra una pared.
Ante tanta pereza e irresolución, Luis Enrique decidió dar entrada a Iniesta, un centrocampista creativo para compensar las bajas para partidos de mayor enjundia. Supuso la recuperación del Xavi-Iniesta-Messi, supuso la rendición del Eibar. Si no pudieron ponerse por delante con dos grandes ocasiones, no lo lograrían teniendo a eso enfrente. Y tenían razón para asustarse.
Porque la sala de máquinas comenzó a carburar como antaño, solo que ahora los participantes concedieron el cambio de roles y así llegó el primer tanto en el 59', cuando Messi fue Xavi y Xavi Messi. El tolosarra se apoyó en Leo en una apertura que le filtró un pase en el área milimétrico para su llegada y empujoncito al esférico para superar al portero del Eibar.
No marcaba desde hacía siete meses pro una vez se enfundó la malla de goleador se le vio muy cómodo, como al resto de referentes del conjunto. Neymar sigue de dulce y con sus destellos de calidad da la vuelta a cualquier partido, como hizo en el 71' al enganchar un(o de tantos) centro de Alves para dar paso al rey del campo. Con cinco ocasiones falladas ante el enorme Irureta anoche, con la posibilidad de superar a Zarra ya descartada, Messi hubo de igualarlo en el 73' al cruzar un taconazo de su nuevo compañero de baile.
Fácil victoria por 3-0 ante un rival con buen planteamiento pero reducida plantilla como para hacer frente a unos gigantes con hambre. En cualquier caso, este Eibar es de Primera. Ahora los culés se concentran para la semana del Clásico y estaremos atentos para cubrirla y comprobar quién descansará y quién no en Champions. Mientras, todos nos preparamos para el gran partido del fútbol español con ganas de satisfacer muchas dudas: si se mantendrá el récord de imbabibilidad, si Piqué se centrará de una vez, si los pitos de la grada hacia Alves irán a más o a menos o si la artillería de Suárez echará por tierra la conexión hasta estética Messi-Ney. Si el argentino superará con un simple gol tanto a Di Stéfano como máximo goleador de los Barça-Madrid y a Zarra como máximo artillero en Liga. En el Bernabéu.
Id preparando los asientos porque esta semana promete mucho.
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