Por Raúl S. Saura
Después de la victoria ante el Eibar, el Barcelona prepara a conciencia la semana del Clásico ante el Real Madrid en el Santiago Bernabéu este sábado. Los hombres de Luis Enrique saben de la importancia psicológica de este encuentro (en cualquier caso, saldrán por delante de los blancos en la clasificación) para continuar la temporada con las confianzas renovadas.
Alejados los tiempos del Tata Martino y el primer año de Ancelotti, con tan desiguales resultados al final de la temporada, el nuevo técnico está centrado casi exclusivamente en el partido de Liga por muy diversas razones.
1) Necesita un respaldarazo y lo puede encontrar en Madrid. Hasta ahora, su único gran reto lo ha fallado ante el PSG y quiere que su nuevo Barcelona comience a imponer en España y Europa antes de que lleguen los grandes encuentros de marzo y abril. Es consciente de que un nuevo pinchazo despertaría las primeras voces discordantes que hasta ahora han estado con él. No en vano es un referente culé.
2) Quiere probar a los nuevos ante un rival importante. Junto con él llegaron este verano a Can Barça refuerzos como Bravo, Mathieu, Rakitic y Luis Suárez. El iron man buscará en la próxima jornada comprobar si les tiemblan las piernas conforme llegan a las citas propias de un grande. Por el momento, el chileno continúa imbatido en Liga y confía en mantener su récord tras su paso ante el equipo más goleador de la Liga liderado por un voraz Ronaldo pero sin su escudero Bale. Mathieu, el primer central para Luis Enrique, habrá de liderar una defensa (¿junto con Mascherano?) sin muchos efectivos y que requiere de valentía; Rakitic, hasta ahora el más destacado fichaje del equipo, intentará mantener el nivel desplegado y ganarle el puesto a Xavi o Iniesta para disputar junto con Messi y cía un partido que ya tenía en mente cuando aterrizó en Barcelona. Se le observa con lupa aunque no tanto como a uno de los nombres del partido, el Deseado: Luis Suárez. La incoporación estrella de los azulgranas, este fin de semana termina su sanción por el mordisco a Chielini en el Mundial y nadie duda de que jugará algunos minutos (los más valientes hablan de titularidad) en Madrid tras sus dos goles con Uruguay. El charrúa, que cuenta con la plena confianza de Luis Enrique y sabe perfectamente la labor a desempeñar, llega con la motivación a mil y un estado físico que hace callar a quienes buscan hacer daño. Luis Suárez no contempla no marcar en el Bernabéu.
3) La confirmación de la vuelta de Messi. Si Bravo tiene su récord en mente, el argentino cuenta con dos: está a un gol de convertirse en el máximo goleador de la historia de los Clásicos y a dos de serlo de toda la Liga, superando a dos mitos como la Saeta Rubia y Zarra. Es hora de ver si el nuevo Messi está a la altura del recuerdo que se tiene de él y marca, aunque ahora su papel corresponde más al de distribuidor y creador de juego. Sin embargo, su potencial para arrancarse por slalons sigue ahí y los blancos han aprendido a temerlo. Luis Enrique confía en él más que en nadie para el trascendental duelo.
4) Su pasado con el Madrid. Lucho supuso uno de los polémicos casos de un jugador merengue que se unió a las filas culés y desde entonces ha supuesto un enemigo para los madridistas y un referente para los culés. Porque además su paso por el FC Barcelona fue espectacular, llegó a ser capitán y a crecerse mucho (pero que mucho) en los partidos contra su exequipo. Veremos si como técnico se repite la historia.
Con fuerza, con motivación, sin miedos, sin complejos, con energías y el triplete destinado a marcar una era del fútbol moderno, así llega el Barcelona al encuentro del sábado. Dispuesto a arrasar.
PD- Así es difícil olvidar que hoy juegan los culés ante el Ajax en Champions, algo en lo que nadie repara. Supondrá una buena ocasión para ver a los Adriano, Montoya, Bartra y Sergi sobre el campo. Y, de seguir asi, a Messi sobre el césped aunque diluvie.
PD2- Laporta y 7 exdirectivos del Barcelona habrán de pagar 2'9 millones en los próximos meses al ejecutar el socio Pla la sentencia del juez.
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