domingo, 20 de julio de 2014

¡Rápido, ataquen todos a él!

Por Enzo Garay


Cantidad de títulos, incluidos: Champions, Ligas y cualquier título que pueda ser. Cuatro balones de oro, premio pichichi, bota de oro y balón de oro mundialista. Y sin embargo para él no es suficiente. Le otorgaron el balón de oro del mundial, él va, obligado pero va, con la cabeza gacha, cabizbajo. Se lo ve casi en trance. Espera que el encargado de la FIFA le dé su medalla y su premio. No amaga ni si quiera a hacer un gesto de sonrisa, se saluda con Neuer que lo acompaña, se saca la foto, y rápidamente se saca su medalla. Este es un chico que se ve y se siente frustrado, sabe que prácticamente ya se le escapó su sueño, un chico que tuvo la oportunidad de jugar con España y sin embargo eligió a su país natal. Se fue de su país porque nadie acá le quiso pagar su tratamiento, sin embargo, él nos dio una segunda oportunidad y acá nuevamente retrucaron la apuesta y llegó a ser y sigue siendo cuestionado. Este chico enfermo que fue hacer su tratamiento a Europa y luego se convirtió en el mejor del mundo es cuestionado por un país que pide más y más. Que siempre está esperando que supere a Maradona y no se da cuenta que las comparaciones hacen mal.
Para Messi no hay consuelo que valga, él sufre más que cualquiera de nosotros. Sabe que estuvo ahí nomás de conseguir lo que lo coronaría –para los argentinos- como el mejor de la historia. Porque claro, todos están esperando que supere a Maradona. Le pegan de todos lados, lo lastiman fuera y dentro de la cancha. Llenan de insultos y críticas a un pobre chico que es un ser humano, quieren que Messi sea una máquina que se lleve por delante a todos.
Y claro, ¿cómo no? Están los que dicen que Messi solo juega por el dinero y que es un pecho frío. Hablan de que no mereció su último premio y sin embargo hizo 4 goles de 8 en la selección e influyó en un quinto. Messi es un jugador que disfruta muchísimo de jugar y se nota, se ve reflejado. Es momento de dar la vuelta la página y entender que, Maradona fue otro tiempo y otro contexto histórico, quizás se jugaba diferente al fútbol. No hay motivos para criticar a un pobre chico que deja la vida por su equipo. Por el Barcelona y La Selección, y después algunos dicen que solo juega en el Barcelona… ¡Qué ciegos! Lío, gracias por tanto, perdón por tan poco. No saben lo que hacen ni lo que dicen.

No hay comentarios:

Publicar un comentario