El FC Barcelona ha confirmado esta tarde lo que era un secreto a voces en el fútbol europeo: la incorporación de Luis Enrique, referente culé, como nuevo técnico para las próximas dos temporadas. El técnico asturiano recibiría seis millones de euros por año (uno más que su antecesor) e incorporaría a su propio equipo técnico, en detrimento de la superpoblación en Can Barça con los de Tito Vilanova y Gerardo Martino. Consecuentemente, preparadores como Rubi o Pautasso abandonarán el club, Eusebio seguiría como entrenador del filial y Jordi Roura (segundo entrenador de Vilanova) pasará a ser el nuevo director de fútbol formativo por su conocimiento de la cantera.
En el primer día de su nombramiento y sin ser aún entrenador blaugrana a todos los efectos, Luis Enrique ya promete con revolucionar el club en una primera tanda consistente en las noticias de hoy. Porque no viene solo, sino con muchos jugadores jóvenes con ganas de comerse el Camp Nou y el mundo.
También hoy el Barça ha confirmado el fichaje del joven portero alemán Marc-André ter Stegen, hasta ahora del Borussia Mönchengladbach, como cancerbero tras la marcha de Víctor Valdés (también abandona el equipo Pinto, segundo portero, y suenan Casilla y Keylor Navas como sus sucesores, además de Masip, del filial, como tercero para el puesto). Junto con el teutón, en quien se busca un jugador para la próxima década, llegarán a Can Barça este verano dos grandes promesas de la cantera culé que han estado cedidos esta temporada: el extremo Gerard Deulofeu, en el Everton de Martínez esta temporada y el centrocampista Rafinha Alcántara, procedente del Celta de Luis Enrique, por lo que se asume que el asturiano conoce plenamente al brasileño y piensa tenerle en cuenta en sus nuevos planes.
La primera parte de la revolución tan anunciada y esperada en el club desde el descalabro contra el Bayern del año pasado, parece satisfactoriamente cumplida. Tras un entrenador recién llegado y sin la autoridad necesaria para imponer su voz, llega un hombre que conoce al club a la perfección y a varios jugadores personalmente, con lo que algunos llaman "ADN Barça", no en vano llegó a ser capitán por dos años y con un par de ideas claras: competitividad en la plantilla y quien no corra, al banquillo. Y tiene los redaños para que esto sea posible: ya sentó a Totti en el banquillo romanista sin preocuparle las posibles críticas. Un entrenador con carácter y una idea de fútbol irrenunciable, un hombre de la casa... resulta evidente que la directiva busca en Luis Enrique a un nuevo Guardiola, pero queda por saber si lo será o no. De momento, su experiencia previa como entrenador ni gusta ni deja de gustar: recibió el Barça B de manos de Pep y en tres años lo llevó a Segunda y a una histórica clasificación como terceros en la categoría de plata. Después, saltó a la Roma donde sólo estuvo un año al no pasar de la séptima plaza en el Calcio pese a ser del agrado de prensa y afición, además de demostrar su carácter con la ya mencionada polémica con Totti que no pasó a mayores. El último año ha entrenado al Celta de Vigo rodeado de futbolistas de formación culé, como el recuperado Rafinha (hermano menor de Thiago, para los más despistados), Nolito, Fontàs... consiguiendo una novena plaza y que el Madrid perdiera todas las posibilidades de ganar la Liga al caer 0-2 en Balaídos. Tras esto, y más teniendo en cuenta que los blancos venían de destrozar al Bayern de Guardiola, no quedaron dudas de que estaba capacitado para hacerse cargo del banquillo culé. En cualquier caso, su experiencia previa al banquillo del primer equipo azulgrana da mil vueltas a la de Pep, apelando a los hechos. Acompañado de estos jugadores, estrellas emergentes en el continente, que prometen reducir la media de edad notablemente, queda por ver a qué jugadores dará puerta este verano: Alves, Mascherano, Cesc... es capaz de ello y, ahora más que nunca, se siente capaz.
Con esta decisión, esta pasión y sangre en las venas (como bien saben los celtiñas, quienes la próxima temporada contarán con Toto Berizzo como nuevo técnico), promete revitalizar un proyecto futbolístico agotado y hundido tras la marcha de Guardiola y la desaparición de Tito. Necesarios de un lavado de cara y dejar atrás la indolencia, pasividad y piloto automático contra los que Luis Enrique se declara enemigo públicamente, estas nuevas noticias pueden tratarse de aquellas que el club necesitaba. Ante el auge de equipos como Atlético de Madrid, el Barcelona requiera un lavado de cara a fondo y dejar marchar a jugadores sin capacidad para aportar más al club. En apenas una tarde dan muestras de haber cumplido con una primera parte, aunque el verano promete ser muy movido en Can Barça. Con la supervisión en todo momento del nuevo entrenador y el testigo de quienes están llamados a marcar una nueva era en el equipo: Ter Stegen, Deulofeu y Rafinha.
Comienza una nueva era en el Barça, confiemos en que la vayamos a disfrutar.
P.D.: Llega esta noticia el mismo día en que se hace oficial la firma de un nuevo contrato para Leo Messi: 20 millones al año. Una de las primeras ocupaciones de L. Enrique consistirá en recuperar al astro argentino para la causa culé. Además, continuaré con mi serie sobre esta temporada del equipo. La comencé ayer sobre el Tata Martino y mañana seguiré con el primer año de Neymar.
Twitter; @Respirasfutbol // Facebook; Respiras Futbol.
P.D.: Llega esta noticia el mismo día en que se hace oficial la firma de un nuevo contrato para Leo Messi: 20 millones al año. Una de las primeras ocupaciones de L. Enrique consistirá en recuperar al astro argentino para la causa culé. Además, continuaré con mi serie sobre esta temporada del equipo. La comencé ayer sobre el Tata Martino y mañana seguiré con el primer año de Neymar.
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