Catalunya Radio ha anunciado esta mañana que antes de ayer (miércoles, 2 de abril) Andoni Zubizarreta presentó su dimisión al presidente Bartomeu y este la rehazó. El ex-portero de Athletic, Barcelona, Valencia y la Selección española (de los mejores que hayan tenido, la verdad sea dicha), además de director deportivo del club catalán desde 2010, lo habría hecho salpicado por el escándalo de la Masía y sanción de la FIFA.
Este, para los que os hayáis olvidado ya, consiste en ciertos fichajes irregulares de la institución de menores de edad incumpliendo una serie de normativas que deberían haber tenido en cuenta. Que lo harían con la mejor intención, la de educar a niños con mala suerte antes de llegar a Can Barça, ni Mourinho lo podría dudar pero deben pagar por ello sin lugar a dudas. Eso sí, una cosa es pagar (lo que debe hacerse) con una multa y asunto arreglado que castigar la Masía, buque insignia de este equipo, ejemplo en todo el mundo. Esto es mucho peor, supone afear un sistema que tan buenos resultados ha dado en las últimas décadas y que transmite a los más jóvenes una serie de valores que otros ha mucho perdieron.
En fin, de eso hablé ya ayer y me quedé a gusto, así que pasemos a Zubi. Como directivo del club se ha sentido responsable de estos fichajes ilegales (muchos de los cuales han sucedido con él como director deportivo, si bien comenzaron ya con Laporta) y quiso dar un paso a un lado para no perjudicar al club. El presidente la habría rechazado, lo mismo por temor a quedarse solo. Qué queréis que os diga, debió dejarle. La única buena decisión en el cargo ha sido esa y van y se la deniegan. Da hasta ganas de reir. Estos cuatro años ha sido incapaz (como gran responsable de altas y bajas en el FC Barcelona) de conseguir un defensa capaz de suceder a Puyol y sustituir a Piqué, salvo por el (improvisado) experimento (de Guardiola) con Mascherano, que salió bien. No así Song. Salvo, también, de Marc Bartra que últimamente ha demostrado sus galones y que no ha costado un céntimo al club ni es responsabilidad suya. Tampoco ha sido capaz este último año de convencer a Valdés de permanecer en su casa de toda la vida. Y no hablemos de los fichajes realizados, de las millonadas pagadas por Alexis Sánchez o incluso Cesc Fàbregas. Incluso debemos darle las gracias por conseguir a un desconocido por unos millones. Que, recordemos, no podrá venir ya. Y podría seguir pero no lo haré.
Los fichajes exigidos a Zubizarreta sólo se han conseguido tarde, mal, a medias y a un coste excesivo. No consiguió traer a Thiago Silva, ni parece que conseguirá a Hummels, David Luiz o Mangala (que le fastidió la noche al Sevilla ayer). La gran incorporación, la de Neymar, ya sabemos lo que ha supuesto en el club.
Ante esta incompetencia en el cargo, esta indolencia a la hora de moverse, esta pasividad, gandulismo e impotencia a la hora de negociar con otros equipos, sólo puedo pedir, desde aquí: Zubi, vete ya. Por más que no te dejen dimitir, siempre puedes quedarte en tu casa con los brazos cruzados. Igual que ahora, pero así ayudarás muchísimo más al Barça, por si acaso te importa.
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