miércoles, 1 de octubre de 2014

Un plátano por Alves

Por Raúl S. Saura

Dani Alves quiere jugar en Inglaterra el próximo año

Así lo ha anunciado al O Globo en una entrevista exclusiva: el carioca planea abandonar el Barcelona y encaminarse a la "cuna del fútbol", abandonando a sus compañeros desde 2008.
El brasileño, indiscutible como lateral derecho estos últimos 6 años, asistió a la época de Guardiola, Vilanova, Martino y Luis Enrique, cuatro técnicos en total que siempre vieron en él a un titular. Por los principios no era para menos: fuerte, rápido, agresivo... sabía subir y bajar la banda sin ningún problema. De hecho, y esto le costó algún desacuerdo importante del filósofo, subía más de la cuenta. Pep incluso intentó venderlo en 2012 junto con Piqué, Cesc y otros más y terminó por ser él el ido. Vilanova no revolucionó nada y Martino aún menos. Luis Enrique, por el momento, lo ha mantenido entre sus planes pero el poco tiempo no ayuda a establecer ningún juicio al respecto.
Llegó este verano Douglas con pretensiones de sucederle, Montoya aguarda su oportunidad... aunque, desde el 3-2 anoche en París, probablemente su relación con el club no hubiera resultado tan idílica. Es a él y a Jordi Alba a quienes se ha señalado como los principales culpables de la derrota por su baja forma física. Pastore y Moura hicieron cuanto quisieron ante ellos y sus espaldas, y de allí procedieron las principales ocasiones de los de Blanc. Y este asunto no queda en mera anécdota, durante mucho tiempo se viene acusando al brasileño por el paso del tiempo, por su irregularidad y falta de tensión muscular últimamente. Porque ya no es el de antes.
Esto se ha dejado ver en la grada e incluso en la directiva, que intentó venderlo este verano aunque al final no pudo, generando una pequeña polémica cuando afirmaron que su contrato no finalizaba hasta 2015 y él lo negó para luego reconocerlo. No hablamos del primer contrato con historia en este club. Ergo, este Alves mayor, con menor velocidad e inventiva, anárquico y con errores garrafales que condenan a todo el equipo (algunos recuerdan el gol de Gareth Bale en la final de Copa, cuando no bajó para pelear el esférico o asistir al abandonado Bartra), marchará previsiblemente este verano sin dejar un euro en las arcas del Barcelona.
El iron man seguramente no haga nada por evitarlo, en su régimen espartano no hay sitio para él y todo lo que aportó a este equipo (que fue y mucho) seguramente ya no vuelva. Tampoco, con su marcha, sus últimos años tan olvidables. Pero, por la buena época se le ha de recordar a este gran amigo de Abidal y Neymar, este culé ferviente. 
Adiós Dani, brindemos un plátano por ti (sin racismo que luego le queman a uno). 

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