Hoy el FC Barcelona ha hecho oficial lo que todo el mundo conocía: la incorporación de Claudio Bravo a sus filas para reforzar la portería culé. Se desconoce su coste total, auqneu se habla de alrededor de 12 millones de euros. A día de hoy no sabemos nada más, ni tampoco nada nuevo, por lo que aquí se recupera el post escrito la semana pasada cuando se supo de esta operación con total seguridad. Ahí está:
Tras la debacle culé de fin de temporada el verano se prometía movido.
Al haberse dejado atrás una época de éxito, la crisis de juego y de
títulos no permitía hacer otra cosa y en el club han sido conscientes de
ello e incluso no han dudado a la hora de tomar decisiones duras.
Ficharon a Ter Stegen, regresaron los canteranos Deulofeu y Rafinha, llegó Rakitic
y ahora Claudio Bravo. El cancerbero chileno de 31 años cierra la
renovación en la portería blaugrana: tras Valdés, Pinto y Oier hemos
pasado a Ter Stegen, Bravo y Jordi Masip, sin que nadie tenga asegurada
la titularidad, como dicta el credo luisenriquista. 12 millones, como
costara el joven alemán y continúa la llamada revolución culé, igual o
más necesaria aún tras la eliminación roja en el Mundial, de la que fue
testigo de excepción Bravo ayer defendiendo la portería rival.
Si bien las revoluciones en los vestuarios de fútbol exigen altas (3 y
dos recuperaciones de cedidos), también debe de haber bajas: Puyol,
Valdés, Pinto, Cesc
y quizás Xavi, Alves o Alexis. Con Zubizarreta al cargo muchos temían
una catástrofe de proporciones épicas y, de hecho, se ha seguido su
sistema de juego en lo que llevamos de verano: dilapidar operaciones
cantadas (Hummels), tardar mucho tiempo en oficializar otras (del mismo
Bravo se ha venido hablando durante un mes) y pagar cuanto más mejor sin
que importe mucho a quién (Bravo de nuevo, cuyos posibles 12 millones se
consideran un exceso entre parte de la afición). En vista de los
resultados, los cinco nuevos nombres además de Masip, difícilmente
podría irnos mejor este verano, sorprendentemente.
Bueno con los pies, valiente a la hora de salir e infranqueable en los
penaltis, Bravo ha sido uno de los pocos nombres exigidos por el nuevo
técnico Luis Enrique para remodelar la plantilla, y el portero chileno
sabe que nadie tiene asegurado ningún puesto y puede permitirse luchar
por la titularidad: "Siempre empiezo de suplente y a la larga termino de
titular", expresó.
La operación se estancó durante una fase por la tajante negativa de
Jonathan Dos Santos a pasar a la escuadra realista, no vaya a ser que le
hagan trabajar, pero la Real Sociedad insistirá en él en un movimiento
independiente a este. Bravo abandona un equipo al que fue fiel en todo
momento, en el que demostró el firme compromiso de devolver a Segunda y
se ganó el puesto y el respeto de la afición, algo que agrada a los ojos
de Lucho. Su experiencia en Champions y Liga al contrario que los
veinteañeros Ter Stegen y Masip, también, por lo que sobre Bravo podría
cimentarse una nueva etapa en la defensa blaugrana, que todavía no ha
adquirido ningún central este mercado de fichajes en el que se debe
comprar por dos años.
Con la portería completamente asegurada para los próximos diez años, la
marcha de Fàbregas cubierta por Rakitic, y los jóvenes Deulo y Rafinha,
el apartado de altas debería satisfacer a los aficionados. Falta por ver
si Xavi finalmente marcha a Qatar (entonces Koke supondría el recambio
más seguro), si Luis Enrique recicla a Alexis como 9 o le da puerta, si
Piqué se despierta o sigue igual, pero algo está cambiando en Can Barça.
Unos aires de renovación llegan y todo el mundo comienza a ilusionarse
un poco con este equipo, ¿a que se deberá tamaño cambio? La respuesta no
nos rehúye: Zubizarreta anda trabajando.
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